26.4.16

Sigue a Mir en su viaje

EL VIAJE DE MIR

Un relato por la moda sostenible


Mir se siente diferente hace tiempo. Por su cabeza pasan muchas cosas que no puede explicar, pero necesita contar. Son ese tipo de sensaciones que te martillean la cabeza hasta que tomas una decisión. (Cris B) Junto a ella hay otras semillas, bien amarradas a la tierra, con sus pompones blancos empezando a despuntar. Ella sabe que será diferente. Sabe que no ha nacido para ser una semilla de algodón más. (Marta)

Mir se acuerda ahora que sus hermanas le decían que habían tenido mucha suerte.  Manuel y su familia siempre les habían tratado muy bien, durante varias generaciones con mucho mimo y cuidado habían conservado año tras año semillas de sus antepasados.  Hubo momentos que los padres y los abuelos de Manuel casi tiraron la toalla, pero esta familia de algodoneros eran de una raza especial.  Como lo era Mir, una semilla especial. (Estrella)
 
Al principio de su vida Mir oía a sus hermanas, pero también oía las voces de Manuel, de Carmen, de los niños, y de los que trabajaban con ellos en la Finca El Paño.   Oía los ruidos de los coches cuando iban y venían a Lebrija, a Sevilla no iban tanto pero cuando lo hacían venían  muy contentos, en esa ciudad tenían buenos clientes.   Mir escuchaba a sus hermanas decir que Manuel nunca pensó que el sueño de su familia él podría continuarlo.
(Juan)

El sueño. ¿Que era un sueño? Mir mirá al cielo, ese cielo azul que miraba todas las mañanas. ¿estarían los sueños allí en lo alto? Seguramente si, porque los pájaros que veía todos los días parecían no querer posarse nunca en el suelo.
- Quiero ir hacia el cielo -pensó Mir- allí podré encontrar mi sueño.
Todos los días, a partir de entonces, observaba ese cielo tan azul y esas nubes que correteaban en las mañanas de viento. Soñaba consoñar, con ese sueño que le llevaría a un mundo diferente pero, más maravilloso que la vida que hasta ahora esta disfrutando.
- Un día subiré al cielo y alcanzaré mi sueño lo mismo que Manuel - le dijo a sus hermanas-, las cuales le miraron asombradas.
- Eso es imposible Mir, que tonterías dices. Somos semillas y no podemos movernos de la tierra; somos parte de ella y sueños de muchos hombrs como Manuel.  (Cristina)

La hermana de Mir no podía parar de reir, pero Mir estaba convencida de que cumplirá su sueño, sea como sea, lo piensa cumplir, qunque tenga que arriesgarse mucho. Mañana será otro día. Y al día siguiente volvía a decir lo del sueño. Todos los días igual y su hermana se reía constantemente de eso. (María)

Pero Mir seguía queriendo volar y subir al cielo. Así que habló con un pájaro que iba todos los días por allí y le pidió por favor que la ayudara a cumplir su sueño. Y el pájaro lo hizo, cogió a Mir con su pico y se la llevo volando muy alto y muy lejos de todo lo que conocía. Ante ella se abría un nuevo mundo azul y lleno de aventuras pero … lejos de sus hermanas.
Disfrutaba de unas vistas fantásticas, experimentaba la libertad, las caricias del aire, se sentía grande y fuerte. Pero aún así echaba de menos a sus hermanas. 
El viaje siguió. Volaron durante días, hasta que de pronto ... (Rebeca)  

Se acordó de Ana, la hija mayor de Manuel todas las mañanas antes de ir al colegio le hablaba, le animaba a desperezarse, a crecer.   Es cierto, a ella le costaba levantarse de la cama, estaba muy a gusto en ese colchón tan mullido, con los rayos de sol calentando su edredón.  Y volar y ver gente nueva estaba muy bien, pero ella quería vivir mucho más, quería saber lo que se siente creciendo y haciéndose mayor, y al lado de sus hermanas.  Así que  le pidió a su amigo que la llevara de vuelta a casa.   Ahora sí.   Le diría a Ana que siguiera saludándola por las mañanas y ella se levantaría de la cama. (Antonio)

A Mir, también le gustaba oir a Rosa, la hija pequeña de Manuel, y la imaginaba con su delantal mientrás correteba entre los campos llenos de nubes de algodón. (Rosa)

Pensó y decidió viajar a Serbia, porque le habían dicho que ahí su nombre significaba Paz y eso le parecía increiblemente fortuito. (Nina)

Le apetecía mucho ir a Serbia para saber porque su nombre venía de alli, pero sabía que tenía que crecer un poco y aprender. Sabía que no todo el mundo era como esa tierra en la que el vivía y tenía que hacerse fuerte. Sabía que tenía que aprovechar el calor de su tierra del sur. Iban a cuidarle bien. No le iban a echar esos productos que olían tan mal para hacerle crecer más rápido. Quería disfrutar de la lluvía, del olor a tierra mojada, solo a tierra natural,  e ir levantándose poco a poco hacia el cielo. Primero pequeñito y con sus brotes tiernos. Sabía que sería muy frágil, pero Manuel iba a cuidarle y mimarle hasta ser una nube blanca que se juntarÁ con esas del cielo. Y entonces podría viajar. Y quizás podría enseñar a otras semillas  como había crecido, como le habían cuidado, diferente, si, pero con mucho amor.  (Pablo) 

Y pensó: "El amor viaja como las nubes. Un día, cuando menos te lo esperas. te sorprende a la vuelta de la esquina. Te coge desprevenido y te atrapa en sus brazos para que, desde ese día, no dejes de amar". (Fernando)

Eso es lo que sentía por quienes le cuidaban. Por eso se quedaba un tiempo. Había oido por Manuel que había otros campos que solo querian plantas gordas y grandes y que a veces caia una lluvia que no era agua y te dejaba pegajoso y después muchos de mis amigos bichitos se iban. A mi me gustaba que de vez en cuando gusanitos y pequeños animalitos corretearan por mis pqueñas hojas. No eran malos si eran pocos. Aunque muchos es verdad que molestaban,, pero alli estaba Manuel para ayudarme. Me miraba las hojitas y sabía lo que me pasaba y como curarme. Y me encantaba que Rosa y Ana le ayudaran (Ana)  

Un día encontró a otra semilla que veía desde Egipto y le contó que se llamaba Rashic y que había viajado por todo el mundo. Cada día le contaba un lugar diferente en el que había estado.
A ella le parecían muy interesante todas sus aventuras y se empezó a interesar mucho más que antes en viajar. Además Raschic le empezó a gustar mucho más que un amigo (Laura)  

Se dio cuenta que echaba de menos a Manuel, que era la persona que le había cuidado desde que llego alcampo con sus hermanas, pero decidió seguir viajando con su nuevo amigo (Claudia)  

En el primer viento de poniente ambas semillas se dejaron llevar hasta tierras egipcias. Arraigaron en las orillas del Cairo y Mir cada día estaba más enamorada de Raschid, pero un día descubríó que tenía novia,  Esportiti que volvió de Erasmus después de un año en Alemania. Las nubes en las que el amor de Mir viajaba se tornaron tormentosas. (Daniel)  

Pero pronto todo cambiaría. Mir no sabía que iba a ser el verano de su vida. Iba a conocer a alguien muy especial (pilar) que cambiaría su cometido en este mundo y con el que desarrollaría una magnífica amistad que muy pronto tornaría en un encuentro amoroso (alejandro) 

Por primera vez en su corta vida, sintió frío y sintió miedo, escucho la voz de otros algodoneros que hablaban de fumigar con pesticidas y de semillas transgénicas que estaban dando mejor resultado y mayor producción. Mir no sabia que significaban esas palabras, pero no le gustaban, no sonaban bien, le producían escalofríos.
No sabia como pero tenia que escapar de allí, tenia que regresar a su hogar, no había sido buena idea seguir a Rashic (Clara)

De repente sintió agua fría corriendo por su delgado tallo, entonces despertó. Todo había sido un sueño. (Ana)
Mir seguía en Andalucía, rodeada de toda su familia. Pero si que había un problema en el campo de al lado. El agricultor Vicente había encargado unas semillas más resistentes, en su bolsa ponía Montsanto. Mir había oido hablar de esta empresa monstruosa que mataba a todas las semillas ecológicas. Mir solo pensó en una cosa. Tenía que huir de allí como fuera.  (Yago)

Tenía que hablar con Ana, aunque corriera el riesgo de perderla como amiga al descubrirle su identidad.
A la siguiente mañana, cuando fue a saludarle, directamente se lo dijo. Tengo miedo Ana, Vicente va a conseguir que toda mi familia desaparezca. Ana se asusto, pero escuchó con atención lo que Mir le decía y vió que tenía que hablar con su padre antes de que la catástrofe sucediera. (Alba) 
 Mientras Mir esperaba que Ana hablara consu padre, se puso a pensar y mirando el cielo, vio pasar una bandada de pájaros y pensó: ¿que tal sihablo con ellos y me llevan a otro lugar? (Santi)
Y le pregunto ¿quieres volar a mi lado? (Nelida)
Y Mir le contesto. Llevo muco tiempo pensando en descubrir que hay más allá de este canpo. Y Ana sinpensarlo un minuto locogió de la mnao a la vez que le decía: Los sueños no tienen fecha de caducidad así que nunca dejes de perseguirlos y si algún día no sabes hacia donde ir... si, arriesgate. Esa siempre será la respuesta (Erika)
Mir tomo el consejo de lo que Ana le había dicho y así lo hicieron, juntos decidieron descubrir nuevos lugares (Marta) Siguieron la direccion del viento ¿a donde nos llevaría? (Rocio) 

Durante días Mir fue cabalgando junto al viento por Andalucía. Siguieron por el Mediterráneo a conocer a su primo el viento de Levante que le presento a las flores de los naranjos, blancas como Mir. Pasados unos días llegaron a Zaragoza, para conocer el viento más fuerte de la península, el cierzo. (Sara)

Mir estaba mareada de tanto ir y venir, pero aliviada de alejarse del mar, pues aunque admiraba sus vistas, le daba pánico mojarse Pero su amigo el pájaro le animó a bañarse en el caudoloso Ebro.  Sin embargo, aunque disfrutaba como nunca de su estancia en la capital aragonesa, echaba de menos a Manuel y sus hijas. (Maria)

Mir decidió entonces guiarse por sus sentimientos y regresar con su familia, pero el destino tenía otros planes para ella. De repente, el fuerte cierzo la arrastro, acabando en un lugar cercano, ya que no había sido un viaje muy largo. Cuando logró limpiarse todo el polvo, alzo la vista y observo un paraje que no había visto hasta entonces, era un campo, limpio, seco, y lleno de unas plantas desconocidas. Afortunadamente Mir vio un cartel de madera donde se puede leer el nombre de esta planta, borrajas. (Marta)

Hola Borrajas, dijo: ¿donde estoy? Estas en Pedrola, en el huerto de tio Narciso, y tu quien eres? Soy Mir, una semilla de algodón ecológico. (Lucia)
 

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